Un ámbito esencial de la política integrada de seguridad alimentaria es el de la divulgación, información y sensibilización. Sólo es posible ofrecer garantías de seguridad alimentaria si se dispone de un nivel elevado de conocimientos y un compromiso inequívoco de todos los participantes en la cadena alimentaria. Una de las líneas de trabajo de la ACSA es elaborar y recopilar material de calidad y adecuado a las necesidades de los operadores con el fin de apoyarlos y facilitarles el cumplimiento de sus responsabilidades en seguridad alimentaria. Estas herramientas son fundamentalmente las siguientes:
- Las guías de prácticas correctas de higiene (GPCH), que son un instrumento valioso para ayudar a los operadores en todos los niveles de la cadena alimentaria para desarrollar el autocontrol y la aplicación de buenas prácticas.
- Documentos de buenas prácticas, muy útiles para realizar los autocontroles.
- El mapa de peligros, que constituye una herramienta para mejorar la comunicación, recopilar información sobre los peligros asociados a los alimentos y ayudar a las empresas a implantar sus planes de autocontrol basados en el análisis de peligros y puntos de control crítico (APPCC).
- La base de datos de legislación, que constituye un repertorio ordenado, actualizado y clasificado de las disposiciones normativas en materia de seguridad alimentaria aprobadas y publicadas en los diarios oficiales, en especial el Diario Oficial de la Unión Europea, en la que se publican la mayor parte de las normas de seguridad alimentaria que son de aplicación en Cataluña.
ACSA elabora y recopila material de calidad y adecuado a las necesidades de los operadores con el fin de apoyarlos y facilitarles el cumplimiento de sus responsabilidades en seguridad alimentaria